ACEITE DE OLIVA

 

- BENEFICIOS DEL ACEITE DE OLIVA PARA LA PREVENCIÓN DE DIVERSAS ENFERMEDADES

Arteriosclerosis:

El desarrollo de la Arteriosclerosis depende de muchos factores pero los más importantes son la elevación del colesterol de la sangre, la hipertensión arterial, la diabetes y el consumo de tabaco.

El colesterol no se disuelven en el plasma por lo que el transporte por el organismo se realiza por medio de las lipoproteinas.

Las lipoproteinas de baja densidad se denominan LDL y se utilizan para fabricar las membranas de las célelas, teniendo estas una importancia vital, pero cuando el colesterol de las LDL aumenta más de lo necesario, se puede depositar en las paredes de las arterias, ocasionando dificultad al riego de las células, esta fracción se califica como colesterol malo.

Las lipoproteinas de alta densidad, HDL, o colesterol bueno, se encargan de devolver al hígado el colesterol que le sobra a las células del organismo, siendo eliminado.

Si se utiliza aceite de oliva prioritariamente como base de la dieta se originará un descenso del colesterol LDL, la fracción perjudicial del colesterol, sin que descienda el colesterol HDL, la fracción protectora de la arteriosclerosis.

Pero sin duda una de las grandes ventajas del aceite de oliva recientemente descubierta es su importante efecto antioxidante, por lo que el aceite de oliva no sólo protege de la oxidación de las LDL, sino que podría fortalecer a ciertas células del organismo para que sean menos sensibles a la acción de los oxidantes.

Diabetes mellitus:

Esta enfermedad es uno de los problemas principales de salud en países avanzados.

Existe una aceptación unánime de que una dieta adecuada es la base principal para el control de la diabetes y de la intolerancia a la glucosa., por ello la dieta mediterránea , rica en aceite de oliva, esta convirtiéndose en una de las mejores opciones para la prevención y el control de esta enfermedad, reflejándose sus beneficios en la disminución de los niveles de glucosa debido a su mejor utilización por parte de las células del organismo.

Los diabéticos alimentados con esta dieta experimentan una modificación muy beneficiosa de los niveles plasmáticos de colesterol y triglicéridos, por lo que no es arriesgado decir que la dieta mediterránea previene la diabetes y mejora el estado de salud de los diabéticos, ya que aminora el riesgo de complicaciones vasculares, en especial el infarto de miocardio.

Tensión arterial:

Una de cada cuatro personas adultas es hipertensa y ello aumenta el riesgo de morir prematuramente. La hipertensión arterial está favorecida, al igual que otros factores de riesgo, por los hábitos de vida de la población.

La obesidad es un proceso frecuente, ya que en muchos países industrializados como en Estados Unidos, afecta al 30% de la población.
Las poblaciones mediterráneas, que son las que más consumen aceite de oliva, sufren menos obesidad que en las poblaciones anglosajonas, unas tres veces menos que en Estados Unidos.

Por ello la dieta mediterránea , rica en aceite de oliva, no es incompatible con la salud para los que tienen obesidad o sobrepeso. Un obeso no se debe prohibir el aceite de oliva en su dieta, pues este le ayudará a comer más alimentos beneficiosos para corregir su peso, como las ensaladas o verduras .


Además uno de los hechos más llamativos es la demostración que el consumo del aceite de oliva, dentro de la dieta mediterránea, reduce la tensión arterial.

El efecto reductor de la tensión arterial asociado a la dieta mediterránea, se ha observado no sólo en pacientes hipertensos, sino también en personas sanas.

Así reflexionando sobre lo dicho anteriormente, la presencia del aceite de oliva en la dieta mediterránea es capaz de beneficiar todos estos aspectos de salud, lo que justificaría la baja tasa de mortalidad, por enfermedades cardiovasculares que hay en la cuenca mediterránea.